Dicen por ahí…Todos los caminos conducen Roma…En serio?? Mentira!! Todos los caminos conducen al centro de uno mismo…Y entonces la eclosión se produce…caminos que se bifurcaron, que se encontraron, que equivocamos,que chocamos, que empalmamos, que seguimos, que estropeamos…y año tras año los caminos se convirtieron en caos emocionales, felices, espantosos,etc,etc…hasta terminar en fantásticos mundos dignos de un terapeuta que se hará la fiesta con las rocas en nuestro centro convertidos en el pan nuestro de cada día que nos sostienen a duras penas en la vivencia cotidiana…como grilletes que nos anclan a nuestras desilusiones y heridas.
Claro que también fuimos felices!! Realizamos algunos sueños, parimos nuestros hijos, vivimos por ellos y un poquitín hipotecamos nuestra vida en función de ellos, preocupados, siempre preocupados, tratando de crearles un camino mejor, (no siempre se logra, hay ramas torcidas), pero siempre en pos de sus futuros…cuando lograste cierto equilibrio hasta que son adultos, te sientas en el sofá y por fin te relajas…hasta que te miras en el espejo y 500 arrugas te muestran que te olvidaste de vos!! Y encima estás sola porque tu matrimonio se estropeó hace rato y te divorciaste, adviertes que ellas son tus nuevas compañeras de ruta!! no tuviste la suerte de encontrar otro compañero de aventuras que te aliviane el camino… y junto al lápiz de labios que no logras poner sin que las arrugas te lo desparramen sin conseguir seguir la línea de tu juventud que ya no existe… comprendes que a los 60 y pico, ( por no escribir 69), estás sola como un perro…o no porque muchos tienen dueño…vos sólo soledad…y para consolarte te dices: divino tesoro!!
Cada tanto tus hijos aún te buscan para consuelo de sus azoradas vidas, y vos con tus palabras siempre le inventas ventanas para encontrar el sol o caminos a seguir para encontrarse de nuevo con ellos mismos..para descubrir nuevamente el rumbo que no estaban viendo…

En consecuencia en el frágil y desdibujado rostro en el espejo que ligeramente vislumbras, te preguntas: cómo está tu alma, si la tristeza te parte en dos, si la angustia de tus errores te socavan la existencia aunque rías siempre para disimular…que vas envejeciendo con penas encastradas que nadie sabe… de tus llantos nocturnos hasta que amanece, pero…como tabla de salvación para no ahogarte, llegan los abrazos rescatadores de tus retoños adultos que te borran las penas y te dibujan un amanecer brillante solo para vos!!… entonces te invade una dulce y tierna ráfaga de profundo amor que se convierten en suaves caricias aladas.
Al final te apaciguas, no llegaste a Roma, pero comprendes que siempre sos y serás parte de un todo de amor sanador por siempre…
SUE
20-09-2025