Algunos días la vida te atrapa en su vórtice y te sacude sin miramientos, te muestra aunque no quieras los años pasados con una cachetada inesperada… se amontonan los recuerdos de aquellos ciclos cumplidos, matrimonio, hijos, divorcio y te estremece la memoria aquel tiempo frente a la vida junto a tus niñas y con la responsabilidad a solas de acompañarlas y enseñarles a salir al mundo… y eso sucedió, despegaron en busca de sus propios horizontes.. la etapa se fué cumpliendo y junto con ella un gran vacío fué tu compañía…

Aprendiste de la soledad como la última materia pendiente de tu recibimiento escolar,( que no está en el programa estudiantil) y de la vida… En esa nueva transición vivenciás distintas sensaciones que van forjando de nuevo tu estructura de pensamiento y tu ensamble emocional… Y mirando a tu alrededor te aprisionaban paredes, muebles, espacios, te sentís en un desierto con la brújula perdida… Abrazándote en las noches atemperás el frío entre tus sábanas y cuando el amanecer te socorre de tu imsomnio, deambulás como zombi, buscando risas, voces, presencias…y el refugio es el sofá, mirando la pared…como esperando ver una película para recordar tu vida, o entender que pasó.. cómo llegaste ahí, sin
pensamientos ni sentimientos…
Sentís el vacío que está a tu lado asomando por sobre tu hombro…
Pero la vida siempre es sabia, es como la naturaleza… va formando, creando, rompiendo, produciendo espacios nuevos…igual que vos… que también te desmembraste en la tristeza, en lágrimas amargas, te anidaste en los rincones más oscuros de la desesperanza, enredada en telas de araña de prisiones finales, como invitándote a claudicar, a desaparecer, a quedarte en un mutismo eterno…
Hoy atesorás ese amor incondicional de tus hijas junto a una fortaleza enraizada en lo más profundo que lograron aquellas embestida que te pusieron en pie…nuevamente… ese rebullir en tu interior de algo nuevo, que te sacudió mostrándote que lo que perdiste, no fué perder, por un tiempo una parte de tu existencia se quedó varada cuando llegó el final de tu matrimonio, y no sabías cómo seguir… el universo a su manera también te pasó factura por las equivocaciones que cometiste mientras transitabas a veces tan asustada, tan indefensa… por el camino que te tocó recorrer… Enseñanza de las tantas que tuviste que aprender…que fueron muchas a lo largo de tu vida, con culpas por eso, con arrepentimientos, vergüenza a veces, pero al final, no naciste sabiendo… y el abismo te arrastró sin poderlo evitar…es lo que te tocó y te toca aún hoy…como le tocará a todos los seres de la tierra…aprender de sus errores… nadie tiene el derecho de juzgar, pero sentías que dedos acusadores eran los parámetros de tu vida…No ayudaban cuando la oscuridad y el cansancio era lo único que tenías, junto a los pensamientos definitivos de terminar con todo…El agobio era un bloque en tu existencia que no te dejaba seguir…era tán, pero tán difícil…
Sin embargo, siempre eras de las que pensaba que todo lo que te golpea a veces sin piedad, se da por algo, que indudablemente en la vida, es te quito, pero observa!…también te doy…
Y fué un aprendizaje reconstruírme nuevamente, renovarme y volver a lo más profundo de mí misma… Podías arrojarte a la inmensidad o perseverar sacando fuerzas desde lo más íntimo de tu ser siempre guerrero…
Oscuridad, pensamientos negros, lágrimas, desesperanza, terminaron por fortalecer tus alas y desde lo más alto del acantilado que te arrastraba a lo profundo, fuiste capáz de no mirar esa negrura que te llamaba y lanzarte nuevamente a volar.
Hoy recorrés los espacios de la vida y de tu casa con un placer de arrimo felíz, en una conjunción de sentirte en el útero materno…cobijada, cuidada, protegida… de alguna manera te vuelves a a reciclar para ser de nuevo vos en un universo inédito, una vez más creado por tu caudal interno y de fortaleza que al final siempre está ahí para salvarte… porque sin darte cuenta, en cada caída se va afianzando para elevarte desde lo más profundo…
Ya no hay nostalgias tristes, sí nostalgias sanadoras, sólo comienzos nuevos, puestas en marchas de rutinas que iniciás como si fueran la primera vez…el aroma del café en la mañana o en cualquier hora del día…amo el café y ese aroma tan reconfortante, y si lo disfruto en un día nublado y de llovizna, mejor!!

Abrir las mamparas para deleitarme con el jardín y las plantas regalando sus nuevos brotes, la música que te gusta acompañándote todo el día llevándote a soñar, mirar las fotos sintiendo el regocijo y los recuerdos felices… el deleite de una copa de vino en una noche de luna o de lluvia o cuando simplemente tenés ganas…
Eso es lo lindo de los años…las licencias que te pertenecen para hacer lo que te da gusto. La compañía de los amigos siempre presentes…los libros acunándote con sus historias, el don maravilloso de escribir…tan íntimo y cálido… cada momento es un pedacito de vida que es tuyo, que cada amanecer te regala y bendices…
Cuando la tristeza me envuelve, la dejo…es parte de sentir…no todos los día son brillantes ni de sol…a veces las nubes son negras y amenazadoras… y también tienen su encanto…
Cada día sigo disfrutando … ya sin penas ni culpas…hermoso, caótico, melancólico, felíz, o de añoranza…el universo decide que me toca… lo acepto, o lo batallo …siempre invencible, siempre dispuesta, siempre de cara a la vida, como arma: mi sonrisa y mi optimismo, la sabiduría y sobre todo la esperanza…
Esa esperanza del nuevo día, de nuevas emociones, y si la vida no me las da todo el tiempo , las invento y dejo que mi corazón se emocione con mis pensamientos de amor y de locuras inventadas…
Inmensa red entretejida de vida, para estar, vibrar, construir, formar, y cosechar y cosechar todo el tiempo, engalanando mis años, mis cicatrices cerradas y mi lucha…que valió y vale tanto la pena…Aquí estoy …soy el amor, el viento, el eco, el camino, el árbol que da sombra, el refugio esperando, las palabras necesarias…siempre transformándome para llegar a quien me necesite… el eterno consuelo y el abrazo infinito…
SUE
15-06-2020