Se dice que la Fe mueve montañas, la Fe es ciega, la Fe lo puede todo…
La pregunta es: ¿en todas las circunstancias de la vida?
Crecemos amparados por esa lógica de la Fe, que nos ayuda a transitar los momentos constantes del vivir. 
Mientras recorremos ese camino, vamos adquiriendo experiencia y abrumadores choques existenciales, cuando contabilizamos años, alegrías, sinsabores y dolores profundos, tu universo cambia, se transforma, y vos con él…
Y te das cuenta entonces que eso que llaman Fe…SOS VOS MISMO… solo vos.
Convertido en el artífice de mover montañas, de ser ciego ante cualquier elección personal, o creer que lo puedes todo… o no.
Cuando aparecen las preguntas sobre la muerte, descubrís que se nutre de tus pensamientos… ¿trascender?, ¿ir hacia otro plano?, ¿el temor ante ese evento?, ¿la negación a la ausencia definitiva tuya o de tus afectos?
Cuando sucede…desapareces… eso es todo… ni el libro, ni la calle con tu nombre, ni la sangre generacional…simplemente desapareces. No generalizo, expongo hechos solamente. Es mi pensamiento…
Mi padre decía una frase que para mí lo resume todo, “Pobres lo que se van, porque los que quedan, entre lágrimas y sonrisas…”
Y es así, se sigue con la vida.
El recuerdo pasa a ser efímero en su accionar.
Cuando la muerte te arrebata un ser, es definida, cuando la vida te despoja de un amor que se va, es también una manera de muerte definitiva, cuando la muerte llega sesgando una joven vida, es más definitiva aún…
Es en esas circunstancias es donde para uno, o para mí, no existe la Fe, no existe Dios, no existe el consuelo…menos las palabras… necesitas solo el silencio.
Ese dolor negro que casi no te permite respirar, te sumerge en una gran nada, cuando esa negrura se apiada de vos y te regala un resquicio de luz para ascender… o no…, entonces nuevamente al aferrarte a la existencia, sos nuevamente tu propia Fe… VOS… Y de nuevo el mundo gira.
Evolucionamos, y en el camino vamos desarmando el andamiaje que estructuró nuestra mente con diferentes slogans que nos inculcaron desde nuestra niñez y adolescencia: BUENO-MALO, CIELO-INFIERNO, VIRTUD-PECADO, DESCREER-FE.
Comienzas a diferenciar y a sostener tus propias reglas y en lo cotidiano integras lo bueno y lo malo como un todo, modelàs tu propio cielo y lo adornas con lo que tienes ganas, con un Ser supremo… o lo dejas desierto y es simplemente tu cielo vasto.
Y parís tu propio infierno con esa fibra tortuosa que tenemos todos, pero es tu infierno sin fuego, no quema, te regenera en su caos…al pecado lo transformas de una palabra nefasta, en goce, sexo, felicidad, amor, sensualidad, sentimientos plenos. Ahí tenès tu virtud-pecado enaltecido por vos…
(Yo amo la palabra pecado, me hace sentir INTENSA…)
Regresamos al significado de la Fe, creo o no, la tengo o la repudio…
Al reflejarte en tu yo más profundo, al ser tu lucha constante con él porque eso es la vida, ahí habita la Fe, o como quieras llamarla, resurgiendo siempre…Vos le das existencia…
Sue
14-08-2012
lei lo de la fé
me encanto, muy bello
es muy dificil y complejo que yo llegue a decir esto, pero verdaderamente lo es marca una gran diferencia y un adelanto
en tu escribir o sea mas conteporaneo menos regional
un buen escritor no debe utilizar ni terminos nuevos ni viejos si no contemporaneos as se inmortaliza su obra no debe escribir sobre lo que sucede si no de las buenas noticias de la vida, como lo es la fé, el amor, la muerte y el alma entre otras
me alegra muchisimo q te haya motivado pra esta ultima obra es GENIAL!!!
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Gracias Ismael Fame!! mi querido amigo que siempre me motiva para escribir con estos disparadores como en este caso sobre La Fè… un abrazo
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